Presença 30 confirmado

Tu jornada de 30 días ya es tuya. Esto es una decisión aparte.

Nada de lo que decidas en esta página quita ni agrega valor espiritual a lo que ya compraste. Los 30 días están garantizados y el acceso ya fue liberado.

Por qué existe esta oferta

Empezar no es lo mismo que consolidar.

Treinta días alcanzan para iniciar un hábito y probar que la rutina es posible. No siempre alcanzan para atravesar los temas que aparecen después: perdón, límites, discernimiento, propósito. Presença 90 no ofrece oraciones más fuertes — ofrece más tiempo, más recorrido y actualización de tus peticiones.

Los tres ciclos

Mes 1

Estabilizar

  • Rutina y horario
  • Entrega de preocupaciones
  • Paz y responsabilidad
  • Check-in semanal

Mes 2

Profundizar

  • Vínculos y límites
  • Perdón
  • Discernimiento
  • Trabajo y propósito

Mes 3

Sostener

  • Intercesión
  • Comunidad
  • Servicio
  • Plan personal para seguir sin dependencia

Comparación objetiva

Qué cambia exactamente

CriterioPresença 30Presença 90
PromesaEmpezar y construir constanciaConsolidar y profundizar
Contenidos diarios3090
Check-ins412
Actualizaciones del Mapa Personal1 inicial3 completas (una por mes)
Recorridos temáticos seleccionablesNo
Audios diariosComplemento opcionalIncluidos
Encuentro colectivo mensualNoOpcional, sin consejería individual

Jornada de 90 días

US$ 29 de contado

Cerca de US$ 0,32 por día. Incluye 90 contenidos diarios, 12 check-ins, tres actualizaciones completas del Mapa Personal de Oración, recorridos temáticos seleccionables, audios diarios y el encuentro colectivo mensual opcional.

Quiero consolidar mi jornada por 90 díasContinuar solo con mis 30 días

Si prefieres no continuar, no pierdes nada: tus 30 días siguen completos y Presença 90 seguirá disponible durante y después de la jornada.

Contenido devocional y educativo. No sustituye a una iglesia, a profesionales de la salud ni a servicios de emergencia, y no promete milagros ni respuesta divina garantizada. Ante una situación de riesgo inmediato, comunícate con la línea de prevención del suicidio de tu país o con los servicios de emergencia locales.